domingo, 16 de enero de 2011

¿Categoría inferior?

Una realidad evidente en México y tal vez en el mundo, es que la bisexualidad no termina de comprenderse ni aceptarse.

A mi, honestamente, me tiene sin cuidado lo que piense el grupo de abuelitas persignadas o papás que se cambian al bando conservador tan pronto tienen hijos. Sin embargo, me llama la atención la actitud de rechazo hacia la bisexualidad de una parte de la banda gay, que con tanto esfuerzo ha luchado por reivindicar sus derechos frente a la discriminación y el maltrato de nuestra conservadora sociedad.

En la calle, en Internet, en reuniones, me he topado con expresiones que cargan un tufillo fascistoide cuando se refieren a la gente bisexual acusándola de "heteros curiosos" hasta "cobardes que no se asumen totalmente gay".

Pareciera como si quienes nos asumimos bisexuales no tuviéramos el derecho de formar parte de dos o más tribus.

Se me ocurre que algunas causas del racismo debemos comenzar a buscarlas en la posibilidad que tenemos de darnos y dar a otros la oportunidad de pertenecer a otros entornos distintos a los nuestros.

En última instancia, si cualquier persona que hoy se asume bisexual, mañana decide ser totalmente gay o totalmente heterosexual, está en libertad de hacerlo. Como dicen, lo único cierto es el cambio. Por eso es que sólo podemos prometer que nunca seremos los mismos de siempre.

Yo me asumo bisexual y hoy así me gusta. Disfruto igual la convivencia, el cariño, las caricias, el placer, el amor con mujeres y con hombres.

Para no repetir las mismas actitudes contra las que se ha luchado durante años, sugiero que no permitamos que se impongan nuevas creencias. No permitamos que se imponga un "deber ser gay", un "deber ser bisexual" o un "deber ser heterosexual".

Déjemos que las cosas fluyan. Que la banda decida.

Primer post.

Este es el blog de un hombre bisexual que vive en México. Los textos que aquí se publican hablan sobre las experiencias de alguien para quien el sexo y el amor trascienden por completo la cuestión del género.

Dicen por ahí que los que sólo tienen relaciones sexuales para procrear, son los animales. Y coincido. La capacidad que tiene el ser humano de vivir su sexualidad desde el mero placer físico, hasta una experiencia más elevada o espiritual, es lo que nos hace únicos en el universo. De manera que para mi la bisexualidad no es otra cosa que la posibilidad de encontrar amor y/o placer con cualquier persona.

Vivimos en un mundo cargado de añejas creencias que limitan nuestro potencial humano y nuestros entornos sociales más cercanos, son generalmente las primeras trabas que descalifican a quienes se atreven a experimentar más allá del (normalmente represor) "deber ser".

Basta una simple observación de nuestra propia escencia para descubrir que somos seres ilimitados. Que somos libres de escoger el tipo de experiencia que queramos vivir.

Es un blog que escribo para mi, así que en él no hay la más mínima intención de agradar, complacer, seducir o provocar a nadie. Lo que aquí escribo son las vivencias, sentimientos, reflexiones, pasiones e historias que me han llevado a ser quien soy.